Glosario
Con chófer vs sin chófer
Los dos modelos contractuales del alquiler de vehículos — el cliente conduce (sin chófer) o lo hace el operador (con chófer) — con licencias, seguros y contratos diferentes.
En el alquiler sin chófer, el arrendatario toma posesión del vehículo y lo conduce él mismo. El contrato es entre operador y arrendatario; el carnet de conducir del cliente, su edad y (en algunos mercados) sus endosos se verifican en la recogida. El seguro sigue la estructura estándar: responsabilidad civil obligatoria + CDW + productos de franquicia opcionales. Es el modelo dominante en el alquiler turístico.
En el alquiler con chófer, el operador aporta vehículo y conductor — el cliente viaja como pasajero. El contrato se parece más a un transporte: el operador es responsable del trayecto, el chófer está en plantilla del operador y el coche no sale de su control. El seguro también cambia — la cobertura de transporte comercial sustituye a la del alquiler estándar. Muchas jurisdicciones exigen una licencia específica (VTC en España) que tiene que tener el operador; el historial del cliente es irrelevante.
El modelo de precio cambia en forma, no en tamaño. Sin chófer se tarifica por día; con chófer se tarifica por hora o por viaje con mínimos, incluyendo salario del conductor y tiempos de espera. Muchos operadores premium y corporativos ofrecen los dos productos desde la misma flota — VTC para eventos y traslados, sin chófer para el resto. En Renviq, ambos modelos son plantillas de contrato de primer nivel: la forma del contrato (con o sin chófer), los campos de seguro y las líneas de factura se adaptan por reserva.